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Historia y Patrimonio
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MONUMENTOS Y LUGARES DE INTERÉS

HISTORIA

El origen de Barcarrota se pierde en la noche de los tiempos. La abundancia de sus aguas, feracidad de sus tierras y la presencia de no pocos monumentos megalíticos en su término, hacen pensar que debido a ser zona apetecible para los pobladores de los primeros tiempos.
 
Sin embargo, como núcleo de población estable que ha llegado hasta nuestros días, sólo podemos remontarnos a la Edad Media. De la tiponomía que perdura podemos deducir que es un poblado árabe conquistado por el Reino de León cuyo rey Alfonso XI concede la jurisdicción a la Orden de Alcántara.
 
Cuando, en el transcurso del tiempo la titularidad de las Órdenes Militares pasó a los Reyes, Barcarrota conocerá una breve etapa de villa de realengo que terminará cuando, en 1538 el Rey Carlos I lo venda a la poderosa familia de los Portocarrero. Esta, que acabara entroncándose con la Casa de Montijo y, a su vez, en la de extinción de los privilegios feudales en el Siglo XIX. De ahí que la actual Duquesa de Alba sea, al mismo tiempo, Marquesa de Barcarrota.

Destaca Barcarrota, en primer lugar, por el patronazgo de la Virgen del Soterraño (deformación fonética de subterráneo). Según la leyenda sería la virgen la que propicia el nombre del pueblo al aparecerse a un pastor, que en ese momento, remendaba una albarca (calzado pastoril), que estaba rota, dándose en llamar el pueblo Villanueva de Albarcarrota. Quiere la leyenda insistir en que poco a poco perdería la primera sílaba de su nombre y la característica de Villanueva para quedarse en lo que hoy es: Barcarrota.
 
Hay un segundo acontecimiento sin el cual Barcarrota sería distinta: el nacimiento en nuestra villa de Hernando de Soto. Quiere la tradición que, vio su primera luz en nuestro pueblo en el año 1500, aunque el apoyo documental sea escaso al respecto. Sin embargo, tan entroncado siente el barcarroteño a Hernando de Soto que hizo lo que ningún otro pueblo o ciudad había hecho a ningún conquistador: levantarle un monumento en 1866. En efecto, Barcarrota tiene el orgullo de ser el primer lugar de toda España donde se levantó una estatua en honor a la Conquista de América.
 
Otra característica importante la constituye el hecho de haber sido frontera directa con Portugal hasta el Siglo XVIII lo que no solo la obligó a soportar innumerables ataques de los vecinos lusos, sino que, en épocas de paz permitió una permeabilización cultural y antropológica que hoy se refleja en multitud de vocablos barcarroteños y de apellidos de origen portugués.
 
Otro acontecimiento, cuya importancia ha llevado el nombre de Barcarrota más allá de nuestras fronteras, ha sido la aparición reciente de una edición perdida del Lazarillo de Tormes, junto con otros libros de incalculable valor, cuyo conjunto constituye una noticia cultural de primer orden y cuya colección lleva orgullosamente el título de "Biblioteca de Barcarrota".

PATRIMONIO HISTÓRICO
 
No queremos cansar al lector con las innumerables cosas hermosas que podrían decirse de Barcarrota: sus fiestas, sobre todo la Feria de Septiembre en honor a la virgen del Soterraño, los Carnavales o los Marochos, su gastronomía que conjuga una maestría especial en los productos del cerdo ibérico con unos guisos heredados de la presencia árabe y judía (escabeches, boronías exquisita repostería, ...) o su artesanía todavía presente en nuestras calles y activa felizmente: Cerámica de Cuerda Seca, Confección manual de botas camperas o sillas de montar, herrería y forja a mano como en la Edad Media.
 
La estructura urbana de BARCARROTA se desarrolla alrededor a un punto central: el Castillo, en torno al cual ha ido surgiendo el poblamiento. Las casa se organizan en manzanas irregulares, formando calles estrechas. Esto da lugar a calles que se ensanchan o estrangulan, que tienen diferentes niveles, solucionados con los llamados pollos o "caballetes".
 
Dentro de la población, podemos destacar una serie de calles por la importancia de los edificios existentes en ellas, o por el sabor popular de las mismas. Destacamos la Plaza de España, con el ayuntamiento, el "Casino" de estilo Art Nouveau, de finales del XIX y varias casas de estilo modernista en su perímetro. La Plaza de Santiago, en torno a su iglesia exenta, donde destacan grandes casas así como los dos arcos. En la calle Jerez se alinean una serie de construcciones dignas de mención: casas con claros rasgos populares, una casa solariega, una modernista, etc. Otra calle a destacar es la de Francisco Rubio (Corredera), por la alineación con que están construidas sus casas. En el último tramo de la calle Hernando de Soto, se produce un curioso contraste, en el ensanchamiento de la vía, con obras típicamente burguesas–modernistas, contrastando con las que mantienen la estructura y fachada de las grandes casas tradicionales. Desde el punto de vista popular destacan la calle La Palma, apenas trasformada, así como algunos tramos de la calle Risco o del Llano de la Cruz.
 
Otro elemento a destacar son las calles cerradas, sin salida, existen dos: la calle Jurumeña y el Llano del Pozo en la calle Médico Terrón.
 
Los materiales utilizados en la arquitectura popular son aquellos que se caracterizan por su abundancia y economía. Lo normal es utilizar la materia prima más próxima: piedra, barro, cal, madera, ladrillos, yeso, etc.